Mi piel conoce perfectamente sus dedos, su tacto, sus labios, su lengua,
sus ganas de poseerme por completa,
y el me conoce tan bien que ha logrado adueñarse de cada parte de mi,
de mi cuerpo y también de mi alma
Mientras recorre mi cuerpo, en cada beso, roce, caricia y lamida
agradezco al cielo la sensación inexplicable de ser deseada y amada,
hizo que amarlo y desearlo se volviera mi credo.
Es tan natural, tan perfecto, tan reciproco,
dejarnos llevar por el amor y el deseo que sentimos el uno por el otro
una experiencia armoniosa entregar el cuerpo y el corazón a la vez,
el tiempo se detiene,
el mundo desaparece,
no hay dudas ni miedos,
somos uno solo,
en 2 cuerpos que se aman.
Y es que no me alcanzan las palabras para describir la manera en que hacemos el amor,
es un acto sagrado, trascendental, inefable,
la mezcla perfecta entre lo espiritual y lo carnal,
hacemos arte,
es tan puro, tan humano y placentero,
que es casi necesario repetirlo nuevamente.
-Kvang



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